¡Hasta el canon!

Caravaggio-LasBistecs
Las Bistecs, “HDA (Historia del Arte)”, 2016.

El dúo barcelonés de música electrónica Las Bistecs lanzaban en 2016 un tema titulado “HDA (Historia del Arte)” con el que denuncian el sexismo en la historia del arte a través de una letra en la que alertaban de la omnipresencia masculina en el arte, la exclusión de la mujer como sujeto y su presencia como objeto:

“Historia del arte, penes con pincel / Famosos, vintage, sin píxel, con papel / Da Vinci, Boticelli / El Bosco, Caravaggio / Rubens y Tiziano / El Greco y Velázquez / Que si sombras, que si luces / Que si colores, que si cruces / Cézanne y las frutas (que pesao) / Monet y los picnics (que pesao) / Manet y las flores (que pesao) / Seurat y los puntos (que pesao) / Picasso / Oh no, otra vez tú / Oh no, otra vez Warhol / Oh no, otra vez tú
Oh no, otra vez Tàpies / Oh no, otra vez tú / Oh no, otra vez Goya / Oh no, otra vez tú / Oh no, otra vez tú / La Maja desnuda, la Maja vestida / La Maja desnuda, la Maja vestida / La Maja desnuda, la Maja vestida / La Maja desnuda, la Maja vestida / (…) El falo es tendencia en todos los museos”.

La Historia del Arte de Ernst Gombrich  ha sido, durante más de 60 años, uno de los libros de arte más vendidos. Traducido a más de 30 idiomas y con cerca de 8 millones de ejemplares vendidos, esta obra está considerada como el mejor manual de introducción a la Historia del arte jamás escrito, manual en el que, por cierto, Gombrich no incluyó a ninguna artista.

H.W. Janson, autor de Historia del Arte, libro de referencia en las universidades del ámbito anglosajón desde su publicación en la década de los 60, en el transcurso de una entrevista declaró: “No he podido encontrar a una mujer artista que claramente tenga un sitio en un libro de historia del arte” [1]. Para Janson nunca había existido ninguna mujer artista que hubiese cambiado el curso de la Historia del arte y por tanto ninguna merecía ser incluida en su libro. En 1986 en una reedición de este manual, traducido a más de 15 idiomas, fueron incorporados los nombres de algunas mujeres -19 de un total de 2.300 nombres-. Lástima que Janson no pudiera verlo, pues falleció unos años antes.

En la misma línea, e igual de implacable con la creación artística femenina, se sitúan las afirmaciones del periodista y crítico William A. Henry III vertidas en su libro In defense of elitism publicado en 1994: “La verdad sin adornos es esta: se podría eliminar a cada mujer escritora, pintora y compositora desde la era del hombre de las cavernas al presente y no deformar significativamente el curso de la cultura occidental” [2].

En su empeño por ahondar en el pasado histórico de las mujeres, el movimiento feminista ha denunciado el carácter androcéntrico del pensamiento científico. La aparición del feminismo ha supuesto, por tanto, una reestructuración de nuestra tradición teórica e histórica, propiciando en el campo de la Historia del Arte la reelaboración de conceptos, teorías y métodos y ofreciendo una visión de la producción artística femenina desde ópticas globalizadoras y una interdisciplinareidad de enfoques y de aspectos.

Imagen4El encuentro entre la crítica feminista y la historia del arte canónica se produce en 1971, año en el que la historiadora del arte Linda Nochlin, formulaba públicamente una incómoda pregunta que supuso un cambio de paradigma en el seno de la disciplina, una pregunta que acabaría por dinamitar el aparato sobre el que se sustentaba la Historia del arte clásica, tradicional y canónica. Why have there been no Great Women Artists? (¿Por qué no ha habido grandes mujeres artistas?)[3] preguntaba Nochlin.  Esa pregunta también daba título a su ya célebre artículo publicado ese mismo año en la revista Art News, considerado el texto fundacional de la Historia feminista del arte y de la crítica artística feminista. En este artículo Nochlin, entre otras cuestiones, ponía en entredicho los criterios que habían sido manejados por la Historia del arte para validar a los creadores del arte universal. A partir de la publicación de Why have there been no Great Women Artists?  las investigadoras, críticas e historiadoras del arte feministas hemos basado nuestros estudios, investigaciones y programas en el ataque a la discriminación y a sus orígenes, el cuestionamiento de las normas y los valores establecidos en la historia, la recuperación de artistas olvidadas o no reconocidas, la revisión crítica de las imágenes  femeninas en el arte, la aplicación de valores feministas al arte y la crítica a la hegemonía patriarcal, entre otros aspectos.

Por tanto, desde principios de los 70 han venido desarrollándose distintas tareas para poner “patas arriba” la Historia del arte, intervenciones feministas -empleando una expresión de Griselda Pollock- puesto que no se trata de importar un poco de feminismo a la Historia del arte con el añadido de nombres de mujeres a las actuales narrativas de estilos, movimientos, períodos y escuelas. Las intervenciones feministas no son correcciones de un descuido inocente de la disciplina: el feminismo lleva décadas interviniendo activamente en la Historia del arte para generar otras historias del arte. Sin embargo, aunque las aportaciones feministas están reconocidas en la actualidad en los principales debates teóricos del arte, son muchos/as los/as que no aceptan la teoría feminista como tal; ni siquiera aceptan las aproximaciones feministas a la Historia del arte. Lo cierto es que, a pesar de estos arraigados prejuicios y reticencias, la historia del arte feminista ha enriquecido a la Historia del arte tradicional cambiando una mirada unifocal por miradas mucho más amplias, rescatando los nombres de mujeres artistas y en definitiva, poniendo de manifiesto el sexismo estructural de esta disciplina para que, de una vez por todas, como cantaban Las Bistecs, el falo deje de ser tendencia en todos los museos.

[1] Citado por Noemí Martínez Díez en “Arte y artistas latinoamericanas”, Creación artística y mujeres. Recuperar la memoria, Narcea, Madrid, 2000, p. 122.

[2] “The unvarnished truth is this: You could eliminate every woman writer, painter and composer from the cave man era to the present moment and not significantly deform the course of Western culture”, en  http://www.nytimes.com/1994/11/06/books/l-in-defense-of-elitism-728306.html

[3] Nochlin, Linda (1971), “Why have there been no Great Women Artists?”, Art News, 69, January, pp. 22-39.

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